Redimensionar Imágenes

Cambia el tamaño de tus imágenes por píxeles o porcentaje, manteniendo la proporción, con cambio de formato y descarga. Todo en tu navegador, sin subir nada.

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Las imágenes se procesan en tu navegador; nunca se suben a ningún servidor.

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Qué hace esta herramienta

Cambia el tamaño de una imagen a las dimensiones que necesites —por píxeles o por porcentaje— manteniendo la proporción, y te deja exportarla en PNG, JPG o WebP. Todo ocurre en tu navegador: la imagen se procesa con el elemento canvas en tu propio equipo y no se sube a ningún servidor. Puedes redimensionar fotos privadas o capturas con datos sensibles sin que salgan de tu ordenador, y funciona sin conexión una vez cargada la página.

Cómo usarla

  1. Arrastra o selecciona la imagen.
  2. Elige el modo: píxeles (ancho/alto exactos) o porcentaje (escala relativa al original).
  3. Deja activado el bloqueo de proporción para que no se deforme.
  4. Elige el formato de salida y descarga.

Píxeles o porcentaje: cuál usar

Son dos formas de expresar lo mismo, cada una cómoda en su caso:

  • Por píxeles cuando tienes un requisito concreto: “el avatar debe ser 400×400”, “el ancho máximo del blog es 1200 px”. Fijas la medida y listo.
  • Por porcentaje cuando solo quieres que sea más pequeña sin calcular: “a la mitad”, “al 25%”. Escalas respecto al original sin pensar en números.

Con el bloqueo de proporción activo, basta con que indiques una dimensión: la otra se ajusta sola para que la imagen no se estire ni se aplaste.

La regla que evita imágenes borrosas: reduce, no amplíes

Es la parte que más gente pasa por alto. Reducir una imagen se ve bien casi siempre, porque el proceso descarta información que sobra. Ampliarla es otra historia: el navegador tiene que inventar píxeles que nunca existieron, interpolando entre los que hay, y el resultado sale borroso o con bordes dentados.

La consecuencia práctica: parte siempre del original más grande que tengas. Si necesitas una versión de 800 px, redúcela desde la foto de 4000 px, no desde una copia de 300 px que ya habías achicado. Redimensionar hacia arriba no recupera detalle que no está.

Proporción: por qué casi nunca conviene deformar

El bloqueo de proporción mantiene la relación entre ancho y alto. Desactivarlo te deja fijar las dos medidas por separado, pero entonces la imagen se deforma: las caras se estiran, los círculos se vuelven óvalos.

Cuando necesitas un tamaño exacto que no coincide con la proporción original —un banner de 1200×300 a partir de una foto cuadrada— la solución correcta no es estirar, es recortar: quedarte con la parte de la imagen que encaja en esas proporciones. Estirar casi nunca es lo que quieres.

Qué formato elegir al exportar

El redimensionado es buen momento para elegir el formato adecuado, porque cada uno sirve para algo distinto:

FormatoCuándoPor qué
WebPImágenes para webMenor peso con buena calidad; lo entienden todos los navegadores actuales.
JPGFotografíasCompresión eficiente para fotos; no soporta transparencia.
PNGLogos, capturas, transparenciaSin pérdida; conserva bordes nítidos y fondo transparente.

Para la web, WebP suele ser la mejor apuesta: pesa bastante menos que un JPG equivalente. Reserva PNG para cuando de verdad necesites transparencia o texto perfectamente nítido, porque en fotografías pesa mucho más sin ventaja visible.

Redimensionar, comprimir o convertir

Redimensionar cambia las dimensiones (ancho × alto). Si lo que quieres es que el archivo pese menos sin cambiar el tamaño, eso es comprimir; y si solo quieres pasar de un formato a otro conservando dimensiones, eso es convertir. A menudo se combinan: reducir a las dimensiones reales de uso y exportar a WebP es la forma más efectiva de aligerar imágenes para una web rápida.

Preguntas frecuentes

¿Se suben mis imágenes a algún servidor?

No. El redimensionado ocurre íntegramente en tu navegador usando el elemento canvas: la imagen se procesa en tu propio equipo y nunca se envía a ningún sitio. Por eso puedes redimensionar fotos privadas, documentos o capturas con datos sensibles sin que salgan de tu ordenador, y funciona igual sin conexión una vez cargada la página.

¿Qué diferencia hay entre redimensionar por píxeles y por porcentaje?

Por píxeles fijas el ancho o el alto exacto que quieres (por ejemplo 800 px de ancho), útil cuando tienes un requisito concreto. Por porcentaje escalas respecto al tamaño original (por ejemplo al 50%), cómodo cuando solo quieres que sea "la mitad de grande" sin calcular medidas. Las dos mantienen la proporción si dejas activado el bloqueo.

¿Se ve mal si agrando una imagen?

Sí, si la agrandas mucho. Reducir una imagen casi siempre se ve bien, porque se descarta información sobrante. Ampliarla obliga al navegador a inventar píxeles que no existían, y el resultado sale borroso o pixelado. La regla práctica es redimensionar hacia abajo, no hacia arriba: parte siempre del original más grande que tengas.

¿Debo mantener la proporción?

Casi siempre sí. Con el bloqueo de proporción activado, al cambiar el ancho el alto se ajusta solo y la imagen no se deforma. Solo conviene desactivarlo cuando necesitas unas medidas exactas y no te importa recortar o estirar, algo poco habitual. Si necesitas un tamaño fijo sin deformar, lo correcto suele ser recortar, no estirar.

¿Puedo cambiar el formato al redimensionar?

Sí. Puedes exportar el resultado en PNG, JPG o WebP. Como norma, WebP da el menor peso para la web con buena calidad, JPG es la opción segura para fotografías donde no necesitas transparencia, y PNG conviene cuando la imagen tiene fondo transparente o texto nítido que no debe comprimirse con pérdida.

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